¿Se puede poner geotermia en una casa ya construida? Todo lo que debes saber

 

Una de las preguntas más frecuentes que recibimos por parte de propietarios que desean mejorar la eficiencia energética de su hogar es si realmente se puede poner geotermia en una casa ya construida. Existe el mito generalizado de que esta tecnología renovable solo es viable para obras de nueva planta o grandes construcciones desde cero. Sin embargo, la realidad es muy diferente y mucho más prometedora. La rehabilitación energética es un campo en auge y la tecnología geotérmica se ha adaptado perfectamente para integrarse en edificaciones existentes, permitiendo a los usuarios disfrutar de un confort superior y un ahorro drástico sin necesidad de mudarse a una casa nueva.

 

Evaluación inicial de la viabilidad técnica

 

Para determinar si se puede poner geotermia en una casa ya construida, el primer paso es realizar un estudio técnico detallado de la propiedad. Los expertos de Geoterra visitan la vivienda para analizar factores cruciales como el espacio disponible en el jardín o patio para las perforaciones, el aislamiento térmico actual de la envolvente y el estado de la sala de calderas existente. Afortunadamente, en la gran mayoría de los casos unifamiliares, la respuesta es positiva. La tecnología de perforación vertical ha avanzado tanto que permite intervenir en espacios reducidos con maquinaria compacta, minimizando las molestias y haciendo viable el proyecto en entornos urbanos consolidados.

 

La solución de la captación vertical

 

El principal desafío al plantearse si se puede poner geotermia en una casa ya construida suele ser el espacio exterior. A diferencia de la captación horizontal, que requiere levantar grandes extensiones de terreno, la captación vertical es la aliada perfecta para las reformas. Al realizar perforaciones de profundidad (sondeos), solo se necesita un punto de acceso pequeño para la máquina perforadora. Esto significa que podemos instalar las sondas en un jardín ya terminado, una rampa de garaje o un patio trasero sin destrozar toda la parcela. Una vez finalizada la perforación y la conexión, el terreno se restaura y las sondas quedan invisibles bajo tierra.

 

Adaptación a radiadores convencionales

 

Muchos propietarios dudan si se puede poner geotermia en una casa ya construida porque su vivienda tiene radiadores de aluminio o hierro fundido y no suelo radiante. Es cierto que la geotermia es más eficiente a baja temperatura, pero esto no impide su instalación con radiadores. Existen bombas de calor geotérmicas de alta temperatura diseñadas específicamente para sustituir calderas de gasóleo o gas, capaces de impulsar agua a 65ºC o 70ºC. Además, a menudo se pueden sobredimensionar ligeramente los radiadores existentes o sustituirlos por radiadores de baja temperatura para mejorar el rendimiento estacional (SCOP) del sistema sin necesidad de levantar todos los suelos de la casa.

 

Instalación de fancoils para climatización

 

Otra opción excelente cuando nos preguntamos si se puede poner geotermia en una casa ya construida es la incorporación de fancoils. Si la vivienda carece de un sistema de distribución de calor eficiente o si el propietario desea también tener aire acondicionado en verano, los fancoils son la solución ideal. Estos equipos terminales se pueden instalar en falsos techos o en pared, y funcionan con agua impulsada por la bomba de calor geotérmica. Permiten calefactar en invierno y refrigerar en verano de forma muy rápida y efectiva, ofreciendo una versatilidad que moderniza por completo el sistema de climatización de una vivienda antigua.

 

La transformación de la sala de calderas

 

Un aspecto clave que confirma que se puede poner geotermia en una casa ya construida es la facilidad para reconvertir la sala técnica. La antigua caldera de gasóleo, con sus depósitos de combustible voluminosos y olorosos, o la caldera de gas, se retiran para dar paso a la bomba de calor geotérmica. Este equipo suele ocupar un espacio similar al de una nevera y es mucho más limpio y silencioso. Al eliminar la necesidad de depósitos de combustible, chimeneas de evacuación de humos y rejillas de ventilación obligatorias por normativa de gas, se gana espacio útil, seguridad y limpieza en la zona técnica de la vivienda.

 

Minimización del impacto de la obra

 

El temor a las obras es lo que a menudo frena a los usuarios a investigar si se puede poner geotermia en una casa ya construida. Sin embargo, la intervención es mucho menos traumática de lo que se imagina. La parte más "aparatosa" ocurre en el exterior durante los días de perforación. En el interior, la obra se limita a la sala de máquinas y a la conexión con el circuito de calefacción existente (colectores). En Geoterra somos especialistas en realizar estas transiciones de forma rápida y limpia, asegurando que la vivienda pueda volver a estar operativa en cuestión de días, minimizando las molestias para los habitantes.

 

Rentabilidad en la rehabilitación energética

 

Cuando un cliente analiza si se puede poner geotermia en una casa ya construida, el factor económico es decisivo. Las viviendas antiguas suelen tener aislamientos deficientes y sistemas de calefacción obsoletos que consumen una fortuna en combustible. Al instalar geotermia, el salto en eficiencia es gigante, reduciendo la factura energética hasta en un 75%. Este ahorro es mucho más palpable en casas con altas demandas térmicas que en casas pasivas nuevas. Por tanto, la amortización de la inversión en una vivienda existente suele ser muy rápida, convirtiendo el gasto inicial en una inversión financiera inteligente a medio plazo.

 

Subvenciones y ayudas disponibles

 

Un incentivo adicional para confirmar que se puede poner geotermia en una casa ya construida es la existencia de ayudas públicas. Los programas de fondos europeos y estatales para la rehabilitación energética de edificios existentes priorizan la sustitución de energías fósiles por renovables. Al cambiar una caldera contaminante por un sistema geotérmico, los propietarios pueden acceder a subvenciones significativas que cubren una parte importante del coste de la instalación. Esto reduce la barrera de entrada y hace que el proyecto sea aún más atractivo financieramente, acelerando el retorno de la inversión y facilitando la decisión de cambio.

 

Revalorización del patrimonio inmobiliario

 

Finalmente, al plantearse si se puede poner geotermia en una casa ya construida, hay que pensar en el valor del activo. Una casa con 20 o 30 años de antigüedad puede quedarse obsoleta en el mercado inmobiliario actual, donde se valora la eficiencia energética "Clase A". Al realizar esta reforma, la vivienda no solo gana en confort inmediato, sino que se revaloriza exponencialmente. Se convierte en un inmueble moderno, sostenible y barato de mantener, lo que constituye un argumento de venta imbatible en el futuro. Es la mejor forma de actualizar el patrimonio familiar y adaptarlo a las exigencias del siglo XXI.

 

Conclusión

La respuesta es rotunda: sí, se puede poner geotermia en una casa ya construida y, de hecho, es una de las mejores decisiones que puede tomar un propietario. No hay razón para seguir atado a combustibles fósiles caros y contaminantes solo porque la vivienda no sea nueva. Con la tecnología actual y la experiencia de empresas como Geoterra, la transición es segura, viable y altamente beneficiosa. Si quieres transformar tu hogar en un espacio de confort sostenible y dejar de preocuparte por las facturas de calefacción, es el momento de dar el paso hacia la energía del subsuelo.